Pasando por la Rambla de Canaletes vimos a un señor totalmente inmóvil en medio con la boca
abierta y un cigarrillo encendido en la mano. Al principio pensamos que era una de las figuras humanas típicas de allí, pero después de un rato observándolo nos dimos cuenta de que era, por muy raro que parezca, un transeúnte. Nos resultó muy gracioso.
Más tarde, cuando llegamos al escultorio de Colón, nos hicimos fotos encima de los leones que rodean a la estatua. Cuando al intentar bajar, Juan Manuel empezó a empujarme. Como me estaba cayendo salté del león para caer fuera de la plataforma y rodar por el suelo. Nos divertimos mucho. Por suerte nadie se hizo daño.
Más tarde, cuando llegamos al escultorio de Colón, nos hicimos fotos encima de los leones que rodean a la estatua. Cuando al intentar bajar, Juan Manuel empezó a empujarme. Como me estaba cayendo salté del león para caer fuera de la plataforma y rodar por el suelo. Nos divertimos mucho. Por suerte nadie se hizo daño.